La Frase de la semana 186

Bill Bullard Jr. (Michigan, julio 1943 – diciembre 2020) fue un político estadounidense, miembro republicano de ambas cámaras de la Legislatura de Michigan y funcionario local en el condado de Oakland. Bullard obtuvo su licenciatura de la Universidad de Michigan y su título de abogado de la Facultad de Derecho de Detroit.

Después de dejar el Senado, Bullard fue miembro de la Junta de Comisionados del Condado de Oakland, donde sirvió cuatro mandatos antes de ser elegido como secretario del condado. Bullard fue derrotado en las elecciones de 2012 por Lisa Brown, murió por complicaciones de cáncer y COVID-19 en el Hospital Huron Valley-Sinaí a los 77 años.

La cita forma parte de un discurso suyo que, a su vez, estaba basada en una frase de George Eliot (recuerda: George Eliot, seudónimo literario de Mary Ann Evans): “La opinión es realmente la forma más baja de conocimiento humano. No requiere rendición de cuentas, ni comprensión. La forma más elevada de conocimiento… es la empatía, ya que requiere que suspendamos nuestros egos y vivamos en el mundo de otro. Requiere un propósito profundo más grande que el tipo de auto-comprensión”.

Es difícil empatizar y debemos aprender para hacerlo correctamente. Sin darnos cuenta, en nuestros encuentros con los demás, caemos en la tentación de dar consejos, de tranquilizar o de explicar cuál es nuestra postura o nuestros sentimientos. Eso no es empatizar. La empatía invita a concentrar toda la atención en el mensaje que nos transmite la otra persona. Da a la otra persona el tiempo y el espacio que necesita para expresarse plenamente y sentirse escuchado y comprendido. Una excelente definición de empatía la escribió el filósofo chino Chuang-Tzu cuando afirmó que la verdadera empatía requiere “escuchar con todo el ser.”

            ¿Cuáles son los errores más comunes cuando estamos con otra persona y no sabemos escuchar, entender, conocer, captar, en definitiva, empatizar con ella?, aquí tienes unos cuantos:

•       Minimizar: “Vamos, ánimo. ¡Seguro que no es para tanto!”

•       Aconsejar: “Creo que deberías…”, “¿Por qué no pruebas hacer…?”.

•       Competir: “Eso no es nada, a mí me pasó y …”.

•       Educar: “Busca la forma en que sea una experiencia positiva para ti sí…”

•       Consolar: “No es culpa tuya, hiciste lo que pudiste”.

•       Distraer: “Esto me recuerda una vez que…”.

•       Compadecer: “¡Oh, pobre…!”.

•       Interrogar: “¿Por qué reaccionaste así?”.

•       Corregir: “No, no, eso no debes hacerlo…”.

Así que, recuerda, cada vez que estés con alguien queriendo compartir sus sentimientos y te escuches haciendo alguna de esas preguntas o comentarios, seguro que estarás actuando de buena fe, pero no estarás consiguiendo tu objetivo de llegar significativamente a la emoción que alberga la otra persona.

MM/AT

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