Nunca, nunca, te quejes de tus enemigos. Solo los perdedores se quejan. Haz que se quejen de ti.
Nassim Nicholas Taleb
Nassim Nicholas Taleb (Amiún, septiembre 1960) es un ensayista, investigador y financiero libanés naturalizado estadounidense. Es también miembro del Instituto de Ciencias Matemáticas de la Universidad de Nueva York. Es continuador de una larga línea de filósofos escépticos como Sexto Empírico, Algazel, Pierre Bayle, Montaigne y David Hume al considerar que el pasado no puede usarse para predecir el futuro. Su primer libro no técnico, Fooled by Randomness, sobre la subestimación del papel de la aleatoriedad en la vida, publicado en 2001, fue seleccionado por Fortune como uno de los 75 libros más inteligentes conocidos. En ese libro explora cómo el azar y la probabilidad desorientan incluso a personas ilustradas, y también explica el sinsentido que supone que los financieros y personas de «éxito» en las finanzas o en la vida sean considerados expertos y visionarios, sin reparar que en realidad el efecto del azar obliga a que haya «ganadores» y, desde luego, «perdedores». El libro ha sido traducido a 17 lenguas, entre ellas el español. Su segundo libro El cisne negro volvió a ser un éxito.
“Nunca, nunca te quejes de tus enemigos…” es que, además, es una pérdida de tiempo. ¿Vas a creer que por elevar tus lamentos cambiarán su opinión o su forma de hacer? Si lo crees eres un ingenuo, si lo esperas un iluso. Tampoco se trata de ir sembrando odios (“…haz que se quejen de ti”) basta con ser coherentes con nuestros pensamientos. De las tres oraciones de la frase, con la que estoy cien por cien de acuerdo es con esa segunda: “Solo los perdedores se quejan”. Lamentarse por no solventar los problemas nunca ayuda a resolverlos. Quejarse, en este caso, es repartir las culpas, es buscar responsables fuera de uno mismo con ánimo de descargar nuestra conciencia sin llegar a ver que más podríamos estar haciendo para solucionar el problema.
Lamentarte te aleja de la felicidad, te lleva a la insatisfacción. Si te has equivocado, asúmelo, déjalo en el pasado y busca la solución. No hay más formas de avanzar. Deja de regodearte en tu propia complacencia y da un paso hacia adelante. Cuando te des cuenta que es la forma, verás que ese primer paso no es muy difícil, tampoco ha de ser muy largo. Basta con que quieras darlo.
MM/AT
