El poder es como el fuego: quien se aleja de él no lo aprovecha y quien se acerca demasiado se quema.
Rabino Nissim Ben Roven
Del libro Palabra de judío de Martí Gironell
Ben-Reuben Gerondi, Nissim. Barcelona o Gerona, c. 1310 – Barcelona, c. 1375-1376. Fue u n Talmudista y médico judío catalán. No se sabe con certeza si Nissim ben-Reuben Gerondi, a pesar del apelativo con que se le ha conocido a través de los siglos, nació en Gerona o en Barcelona. Martí Gironell lo incluye como uno de sus personajes en la novela Palabra de judío.
Palabra de judío nos introduce en una aventura medieval y vital que protagonizan Kim y Ester, una chica cristiana que trabaja en Barcelona entre el hospital de la Almoina y el barrio judío. Relata cómo judíos y cristianos viven su compleja realidad mientras nos enseña las costumbres del siglo XIV. Relata cómo el poder de las palabras, la fuerza de las convicciones, el amor y el respeto son ingredientes básicos para levantar un puente de entendimiento entre las dos religiones. Una empresa que no será nada fácil porque encontrarán personas de un lado y del otro que están dispuestas a impedirlo.
Martí Gironell i Gamero (Besalú, Girona, 1971). Es escritor y periodista. Licenciado en Filología Inglesa y en Periodismo por la Universidad de Barcelona y la Universidad Pompeu Fabra. Ha trabajado en Radio Besalú, Radio Olot, Catalunya Ràdio y TV3. Colabora habitualmente en medios de comunicación como El Punt Avui, El Món, El Mundo y la revista Sàpiens. Ganó el Premi de les Lletres catalanes Ramon Llull 2018 por la novela «La força d’un destí» (La fuerza de un destino) . Entre sus libros publicados destacan «El puente de los judíos» (2007), que ha sido traducido en varios idiomas, «La venganza del bandolero», que ganó el Premio Néstor Luján de novela histórica en 2008, «El arqueólogo» (2010), «El último abad» (2012) y «El primer héroe» (2014), que también ha sido traducido a varios idiomas. En 2015 publicó «Strappo» y el cuento infantil «El niño dibujado».
Antes que nada, quiero definir tres conceptos: Poder. Mando. Autoridad.
Poder puede significar varias cosas: dominio, imperio, es la facultad o jurisdicción que tiene alguien para ordenar algo. Mando es la autoridad que tiene un hombre sobre los otros. Y, autoridad es la facultad o potestad que se tiene para gobernar o ejercer el mando. Como tal, autoridad es el atributo que otorga a una persona el derecho para dar órdenes. Asimismo, es la cualidad que propicia que una orden de cumpla. De este modo, tener autoridad supone, por un lado, mandar, y, por el otro, ser obedecido. Por tanto, tener el poder.
Si ahora nos vamos a la definición de “Dirección”, bajo el concepto empresarial, está claro, tenemos que dirección es “un proceso dinámico de actuación de una persona (dirigente) sobre otra u otras (dirigidas o grupo humano) con objeto de guiar su comportamiento hacia una meta u objetivo determinado, a través de la prioridad de decisión que le concede su posición de poder”.
Tanto en “autoridad” como en “dirección” tenemos el concepto de mando y poder. ¿La diferencia? Autoridad es el “derecho” a ser obedecido; dirección es la prioridad de “guiar” a través del poder. Volvamos ahora a la frase del rabino Nissim: emborracharse de poder nos desvincula de la dirección para dejarnos solamente en autoridad. Es decir, obedecer sólo porque se tiene la atribución. En el lado opuesto, no saber utilizar el mando, hacer dejación del poder que supone, nos desacredita como dirección, desprestigia la persona y mina completamente su autoridad.
Encontrar el punto de equilibrio entre todos esos conceptos, sería, con otras palabras, la buena definición de jefe…
MM/AT
