La Frase de la semana 167

Enzo Anselmo Giuseppe Maria Ferrari (Módena, Emilia-Romaña, febrero de 1898 – fue un piloto de automovilismo y empresario italiano, fundador de la Escudería Ferrari y más tarde de la marca de automóviles que llevaría su apellido. Obligado a abandonar la escuela tras la muerte de su padre, se empleó como instructor de conducción. Participó en la Primera Guerra Mundial, y posteriormente trabajó como piloto de pruebas en Turín a finales de 1918.

Su debut al volante de un bólido data de 1920, cuando participó en la Parma-Berceto. En el mismo año comenzó su relación con Alfa Romeo, que se prolongaría durante veinte años. En 1929 fundó la Escudería Ferrari en Módena, cuyo propósito inicial era organizar carreras para los miembros de su equipo oficial. En 1933, la escudería se transformó en una división de carreras de Alfa Romeo, hasta que en 1940 se estableció como compañía independiente bajo el nombre de Auto Avio Costruzioni Ferrari, dedicada al diseño y construcción de coches deportivos y de carreras. Durante la Segunda Guerra Mundial la empresa se trasladó a Maranello y fue bombardeada en 1944. En 1946, tras una completa reconstrucción, la factoría produjo el primer vehículo de posguerra. En 1965, Costruzioni Ferrari se asoció a FIAT, que adquirió todas las acciones de la mítica factoría, si bien Enzo Ferrari se mantuvo en la dirección de la sección deportiva hasta su fallecimiento. La escudería Ferrari es la única que ha participado en todos los campeonatos del mundo de Fórmula 1 desde su primera edición en 1950, y la más laureada en la historia de esta competición: en 2011 contaba en su palmarés con quince títulos mundiales de pilotos y dieciséis de constructores.

Tener un punto de ambición en todos nuestros proyectos hará que seamos capaces de seguir buscando propósitos a lo largo de nuestra vida. Las (pequeñas o grandes) victorias que consigamos no deben ser un punto de llegada, sino el inicio de una nueva búsqueda, de una nueva pugna para conseguir una meta más alta, más grande o simplemente una nueva visión. Eso no significa que siempre debamos querer más de lo mismo. Las “batallas” a las que nos iremos enfrentando a lo largo de nuestra vida nos irán haciendo conscientes de hacia donde debemos dirigir nuestros sueños… y, por tanto, nuestros esfuerzos. En cada momento de nuestra existencia, y según nuestras vivencias, nuestros anhelos también irán cambiando. Saber amoldarse a esos cambios, continuar manteniendo un cierto espíritu de lucha, de superación, buscando objetivos nuevos y por tanto consiguiendo nuevas victorias, es lo que nos dará la fuerza para seguir adelante. Decía Manolo García (El último de la fila) en una entrevista con Andreu Buenafuente: “si tienes más proyectos que recuerdos, eres joven, aunque tengas 94 años; si tienes más recuerdos que proyectos, eres un abuelo[1]. Mantener la mente abierta, buscar nuevos retos, del tipo de que sean, y encontrar el tiempo para conseguirlos hará que, como Enzo Ferrari, puedas seguir diciendo “la próxima será más bella…”

MM/AT

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