Quiero estar completamente agotado cuando muera.
Jeff Goldblum
Jeffrey Lynn Goldblum (Pensilvania, octubre 1952), más conocido como Jeff Goldblum, es un actor y músico estadounidense. Su carrera comenzó con la película Death Wish (1974) donde interpretaba a un maleante y desde entonces se ha destacado en películas taquilleras como La mosca (1986), Parque Jurásico (1993), Independence Day (1996), El mundo perdido (1997), Jurassic World: el reino caído (2018), entre otras. Entre 2009 y 2010 interpretó al detective Zach Nichols en la serie Law & Order: Criminal Intent. En 1996 fue nominado a los Premios Óscar por su dirección en el cortometraje Little Surprises.
“He llegado aquí agotado”, podría ser un buen epitafio para todos, y seguro para Jeff Goldblum por lo que dice. Este agotamiento no debería ser solo físico, debe ser sobre todo vivencial. Llegar a la tumba con la alegría de saber qué has hecho todo aquello que has podido, querido, y vivido. Como escribía Hunter S. Thompson y que alguna vez ya he nombrado: «la vida no debería ser un viaje hacia la tumba con la intención de llegar a salvo, sino más bien llegar derrapando de lado, entre una nube de humo, completamente desgastado, y proclamando en voz alta: ¡Ufff, vaya viajecito!». No sé si sería una buena inscripción, pero es una excelente proposición para hacernos.
Leyendas para lápida hay muchas – fuera de lo corriente, me refiero – tenemos la de Mel Blanc “eso es todo, amigos” el hombre de las mil voces que fue también, como no, la de Bugs Bunny, o la de Warren Wesley Berkenbile que, en la parte posterior de su lápida, está escrito: “Aquí yace uno de los hombres más divertidos que existen. Es gracioso que le hayan dejado vivir tanto tiempo». O la de John Wayne en la que aparece “Feo, fuerte y formal” lo que dio pie a una canción de Loquillo.
A todos estos epitafios que he seleccionado podrían unirse muchos otros, como el de Molière: “Aquí yace Molière, el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace bien”; o el del gran compositor Johann Sebastian Bach: “Desde aquí no se me ocurre ninguna fuga”. Aunque también tenemos alguno con un cierto humor negro, como el de William H. Hahn Jr. en Inglaterra del que se cree que él mismo ordenó su lápida una o dos semanas antes de su fallecimiento: «Te dije que estaba enfermo«.
Poner un poco de humor en un momento tan solemne como el de la defunción, denota, sobre todo, haber sabido encajar bien los golpes en vida. Ser capaz de hacer burla de la propia muerte manifiesta haber llegado a ese momento con la tranquilidad necesaria para afrontarla con serenidad… y cachondeo. Es el último chiste que contar, la última broma que gastar y el recuerdo, para los demás, de que te has ido con paz.
Tampoco es necesario hacer gala de ello dejándolo escrito en mármol, con que en nuestro interior lleguemos a tener esa tranquilidad es suficiente. De todas formas, no quiero desperdiciar la oportunidad de explicaros uno de los que hay en el cementerio de La Almudena, dice así: «Menos flores y más JB». Sea quien sea, merece el recuerdo de sus allegados con un whisky en la mano.
MM/AT
