Una sonrisa es una curva que pone todo en su lugar.
Phyllis Diller
Phyllis Ada Driver (Lima, Ohio, julio 1917 – Los Ángeles, California, agosto 2012), más conocida como Phyllis Diller, fue una comediante y actriz estadounidense. Desarrolló una carrera artística que se extendió por 60 años, en la que adquirió popularidad por su desempeño en la comedia en vivo. Durante mediados de la década de 1960, Diller acrecentó su popularidad gracias a sus colaboraciones, tanto en cine como en televisión, con el comediante Bob Hope. Durante su carrera, Diller apareció en una treintena de películas. En 1961, interpretó a la dueña de cabaret Texas Guinan en La Fièvre dans le sang (Esplendor en la hierba) de Elia Kazan
En sus primeros espectáculos, Phyllis Diller cantaba y realizaba imitaciones antes de eliminar gradualmente este aspecto para centrarse en los monólogos humorísticos. Tenía un excelente sentido del ritmo en el escenario siendo capaz de colocar hasta doce chistes por minuto, la apodaban «Killer Diller». También es famosa por su risa ronca. Diller llama a su personaje «arpía» (harridan) y en sus programas, tomaba las tareas del hogar y la vida familiar como temas y se burlaba del esposo de su personaje, apodado Fang.
Sonreír, reír, es el camino para positivar lo que nos ocurre en la vida. Tenemos que aprender a crear hábitos que nos ayuden a sentir esta sensación de alegría y felicidad. ¿Cómo hacerlos? James Clear (autor de Hábitos atómicos) nos habla de un ritual de motivación, dice así: “Digamos que quieres sentirte más alegre. Encuentra algo que realmente te haga feliz – como acariciar a tu perro o tomar un baño de burbujas – y luego crea un pequeño ritual que vas a realizar justo antes de hacer lo que te hace feliz cada vez que lo hagas. Puede ser algo sencillo como hacer tres inhalaciones profundas y después sonreír.
Tres inhalaciones profundas. Sonrisa. Acariciar al perro, Repetir.
En algún momento vas a empezar a asociar esa rutina consistente en inhalar y sonreír con estar contento y de buen humor. Se convertirá en la señal que “significa” estar alegre.
Una vez que has conseguido crear ese “anclaje” solo deberás recordar ese momento para que la sensación de tranquilidad, alegría o bienestar se apodere de ti. Porque, no lo dudes, la manera más fácil de cambiar quien eres es cambiar lo que haces. Por tanto, si creas conductas que te ayuden a mejorar tu estado, mejorará tu percepción de la situación y acabarás cambiando, a mejor, tu temperamento. Como todo en la vida, no esperes cambios milagrosos en pocos días, hay que ser perseverante y aunque creas que no funciona o que va demasiado lento, no te desanimes. Es mejor hacer menos de lo que te propusiste que no hacer nada. Con el tiempo notarás y notarán los cambios.
MM/AT
