Dejar ir a las personas tóxicas en tu vida es un gran paso para amarte a ti mismo.
Hussein Nishah
Shah Hussain (Lahore, Punjab, Imperio mogol; ahora Punjab, Pakistán, 1538 (945 AH[1]) – Lahore, Punjab 1599 (1008 AH)), fue un poeta sufí musulmán punjabí del siglo XVI que es considerado un pionero de la forma Kafi de la poesía punjabí . Vivió durante los períodos de gobierno de los emperadores mogoles Akbar y su hijo Jahangir
Su padre. Sheikh Usman, era un Kulsara (un clan de Rajput), y por ocupación, tejedor. Shah Hussain también se conoce a menudo como Shah Hussain Faqir: Faquir significa mendigo y Shah significa rey. Entonces, debido a su personalidad sufí extremadamente humilde, la gente lo llamó El Rey Mendigo. Las obras de poesía de Hussain consisten enteramente en poemas cortos conocidos como Kafis. Un ‘Hussain Kafi’ típico, contiene un estribillo y algunas líneas rimadas. El número de versos rimados suele oscilar entre cuatro y diez.
Su filosofía religiosa no fue la única manera en que Shah Hussain vivió una vida poco convencional. En algún momento conoció a un hombre llamado Madho Lal, y se convirtieron en amantes. Además, parece ser que la diferencia de edad era bastante notable. Con el tiempo, Hussein adquirió una gran reputación, llego a ser conocido como “el faquir rebelde, vestido de rojo, con una botella de vino en una mano y un cuenco de barro en la otra…«.
“Con lo que yo he hecho por ti, ¿Ahora me haces esto?” ¿Quién no ha escuchado alguna vez en su vida esta queja o alguna parecida? Es la frase de manual de una persona tóxica. Saber manejarse con esa clase de personas que te hacen la vida imposible y como saber desprenderse de ellas es poder disfrutar de una vida más saludable. ¿Cómo hacerlo? ¿En qué basan su fuerza? En lanzar hacia nosotros la culpabilidad. La culpa es uno de los sentimientos más negativos que puede tener el ser humano y, al mismo tiempo, una de las maneras más utilizadas para manipular a los otros. Decía el Dalai Lama: “Deja ir a las personas negativas que solo comparten quejas, problemas, historias desastrosas, temen y juzgan a los demás. Si alguien está buscando un cubo de basura, asegúrate de que no sea tu mente”. Y únicamente hay una forma de lograrlo: decir no.
Decir no es necesario y debemos aprender a decirlo en paz. Pero alejar las personas tóxicas no es suficiente para labrarnos una identidad saludable, también debemos saber a qué tipo de personas debemos acercarnos. Así que, dejemos de referirnos a los tóxicos y hablemos de aquellos que pueden ayudarnos a construir nuestra identidad y favorecer su desarrollo de forma beneficiosa. Son tres tipos de personas distintas, los llamaremos los padrinos, los fans y los modelos.
Los padrinos son aquellas personas que han creído en ti, aquellas con las que siempre te has sentido aceptado tal como eres.
Los fans son aquellas personas para las cuales tú has sido un modelo valioso en algún momento.
Y los modelos son aquellas personas que, en algún período o por alguna circunstancia, han sido un ejemplo de actuación para ti.
Ahora, haz este ejercicio: Piensa, de las personas que conoces, familia, amigos, profesores, jefes, colegas… quien puede encajar en cada una de las definiciones anteriores. Cuando los hayas seleccionado, pregúntate: ¿Qué mensaje te envía cada uno de ellos? ¿Qué esperan de ti? ¿Cómo quieren que reacciones ante la situación que tienes planteada?
MM/AT
