Ser sincero, en según qué momentos, es muy peligroso. A no ser que también seas un estúpido.
Nicole Kidman en La reina del desierto.
Queen of the Desert (La reina del desierto en español) es una película biográfica estadounidense de drama dirigida por Werner Herzog y basada en la vida de la viajera británica Gertrude Bell. La película fue duramente criticada por los expertos, principalmente por el guion, la dirección y la edición. No obstante, las actuaciones del elenco tuvieron comentarios positivos, especialmente las de Nicole Kidman y Robert Pattinson. Fue estrenada el 6 de febrero de 2015 en el Festival Internacional de Cine de Berlín, pero no llegó a los cines hasta el 14 de abril de 2017; fue un fracaso en taquilla tras solo recaudar 1,5 millones de dólares contra un presupuesto de 36 millones.
Nicole Mary Kidman (Hawái, junio 1967) es una actriz, productora y cantante australiana nacida en Estados Unidos. Ha recibido numerosos galardones, incluidos un Premio Óscar, un Premio BAFTA, un Premio del Sindicato de Actores de la Pantalla, dos Premios Primetime Emmy y cinco Globos de Oro. Ha aparecido tres veces en los rankings anuales de las actrices mejor pagadas del mundo y fue nombrada por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo en 2018. En 2020, The New York Times la clasificó en quinto lugar en su lista de los mejores actores y actrices del siglo XXI hasta ese momento.
Decir siempre la verdad, “nada más que la verdad”, como dicen en las pelis de los juicios americanos, puede que no sea siempre lo más adecuado. No voy a defender que haya que mentir, eso sería irnos al otro lado del péndulo… pero seguro que puedes encontrar un término medio. Aquel que te permita decir lo que opinas sin exponerte a la ¿ira, decepción? de quien está esperando una contestación. La clave está en ese “según qué momentos”, aunque yo añadiría y a “según que personas”.
Ya dice el refrán aquello de “el comienzo de la sabiduría es el silencio” por alguna razón. Saber (cuando) callarse es más importante que saber (cuando) hablar. O como decía André Maurois “no decir más de lo que haga falta, a quien haga falta y cuando haga falta”. Que debería ser la regla por la que regirnos la mayor parte de las veces. Aun así, decir la verdad de forma educada, delicada y con los argumentos necesarios debería ser suficiente para que la otra parte encaje sin molestarse lo que tengamos que decir.
MM/AT
