Nunchi – Ubuntu – Rohayhu – Ayni
Nunchi es un término de origen coreano sin traducción al castellano y que engloba varias descripciones. Por un lado, trata sobre el arte de escuchar y entender a los demás. Se usa para referirse a la habilidad de leer o detectar las vibraciones o el humor de los que tenemos alrededor. Pero también tiene componente de educación, cortesía, urbanidad, civismo, reciprocidad, empatía y saber estar. Se dice que aquellos que han obtenido la habilidad del nunchi intuitivamente comprenden los sentimientos entre las personas.
La periodista coreana Euny Hong[1] lo describe como una característica que poseen las personas sensibles a las dinámicas de grupo. Además, se trata de un principio que los coreanos intentan inculcar a sus hijos desde muy temprana edad. Hong explica su significado con un ejemplo muy preciso: “si todo el mundo está colocado en el lado derecho de una escalera mecánica y un niño está en el lado izquierdo, su padre le dirá: ‘¿Por qué no usas tu nunchi?’. Por un lado, es una manera de no ser grosero, por la otra significa: ‘¿Por qué estás desconectado de tu entorno?'».
Nunchi es una palabra única para definir algo tan específico y aunque en castellano no he sabido encontrarlo sí que he encontrado definiciones parecidas en otros idiomas. Por ejemplo, en lengua zulú tenemos el Ubuntu, en guaraní Rohayhu o el Ayni en quechua. Ubuntu se traduciría como «Si todos ganan, tú ganas». Rohayhu vendría a ser es «la vida de la tribu y su voluntad de vivir se transforma en la solidaridad entre iguales», aunque en guaraní moderno lo simplifica como “amor o “amistad”. Y Ayni habla sobre “solidaridad económica y social entre las comunidades y de intercambio de energía entre los humanos, la naturaleza y el universo”.
Como se ve, el término Ayni todavía es más elevado pues ya no habla solo de seres humanos sino también de naturaleza y universo. Por aclarar, un ejemplo de ayni entre una persona y un árbol vendría a ser: un humano riega el árbol, el árbol por fotosíntesis utiliza esta agua para convertir el dióxido de carbono en oxígeno y a su vez producir glucosa. El oxígeno es utilizado por los humanos para respirar y parte de la glucosa nos llegará como alimento al comer los frutos. A cambio, los humanos convierten el oxígeno de nuevo en dióxido de carbono para que lo utilice el árbol, y siembran las semillas que el árbol produce para crear más árboles. Las relaciones que pueden definirse como ayni se extienden así a todo lo beneficioso que involucra a dos partes.
Bien, todos los conceptos tienen en común la cooperación, la reciprocidad, y el trabajo en equipo que lleva o implica un beneficio mutuo a quienes los practican. Hasta aquí parece muy anarquista, en pocas palabras es ayudarse entre sí; la diferencia con los sistemas cooperativistas es la segunda parte cuando estos vocablos incluyen como parte de la definición escuchar, entender no solo a las personas sino también el ambiente alrededor y cómo no, empatizar. El entorno competitivo en el que nos movemos, profesional o social, nos hace olvidar que muchas veces la batalla más importante no es por un mayor salario o una mejor posición. La supervivencia, la lucha por la supervivencia, no es entre nuestra propia especie sino para superar entornos hostiles que la mayor parte de las veces nosotros mismos hemos creado. Poner un poco de cordura, de amabilidad y de ecología en todos nuestros actos nos ayudará a entender mejor el mundo en que vivimos, a sensibilizarnos con todo el universo y recibir también una parte de ese beneficio.
MM/AT
