Sabemos lo que les sucede a las personas que permanecen en el medio de la carretera. Son atropelladas.
Aneurin Bevan
Aneurin Bevan, (Monmouthshire, noviembre 1897 – Buckinghamshire, julio 1960) fue un político británico que siendo joven ingresó en el Partido del Trabajo de Gales y posteriormente en el Partido Laborista. Fue elegido diputado de la Cámara de los Comunes en 1929. Bevan superó un impedimento del habla para convertirse en un brillante orador. Fue Ministro de Salud en el gobierno de Clement Attlee (1945–1951). «Nye» Bevan, como era también conocido, estableció el Servicio Nacional de Salud y fue el encargado de dar forma al estado de bienestar inglés. También fue ministro del Trabajo (1951), pero renunció en protesta por los gastos de rearme que redujeron el presupuesto para programas sociales. Fue una figura controvertida dentro del Partido Laborista, presidió su propia corriente, el Bevanismo, y fue líder del partido hasta 1955.
Si has iniciado un movimiento, si has empezado una acción en tu profesión o en tu vida, igual que en la carretera, quedarte parado es la peor decisión. Puedes replantearte dónde estás, puedes dudar de seguir el camino, si la velocidad es adecuada o si los compañeros son los correctos, pero no puedes dejar de caminar…incluso “aunque estés en el camino correcto, te pasarán por encima si te quedas sentado” (anónimo) porque estar en el camino correcto no es sinónimo de conseguir resultados, hay que seguir. Puedes tener momentos de duda, e incluso equivocarte en alguna decisión, es igual, lo importante es reaccionar, si consideras que la ruta elegida no es satisfactoria, cambia; es igual el momento, la edad o las circunstancias si tienes que moverte, hazlo.
Porque incluso cuando crees que no hay salida siempre queda una opción, volver por donde llegaste; a veces, ni siquiera es una opción es una necesidad, decía Bertolt Brecht “las revoluciones se producen en los callejones sin salida”, cuando cambiar, seguir o retroceder no es una opción sino la única posibilidad, tomar la decisión de moverse es la única respuesta y siempre será mejor que no hacer nada. Porque si nos movemos, de una forma u otra avanzamos, resolvemos incógnitas, desarrollamos nuevas posibilidades y por tanto respuestas diferentes. Escribe Jorge Molist en Canción de sangre y oro: “nadie es eterno, pero para llegar a mañana es preciso resistir hoy.” Y resistir no es quedarse parado, resistir es, una vez tomada la decisión, seguir adelante hasta ver otros resultados o hasta que tengamos nuevas revelaciones de que el camino tomado es el correcto.
MM/AT
