Cuando no puedas ganar por ser el mejor puedes ganar por ser diferente.
James Clear
James Clear (Ohio 1987) estudió Biomecánica en Denison y, tras graduarse, decidió que escribiría para ayudar a los demás en la consecución de una vida más plena. Sus textos, basados en los estudios de ciencias como la biología, la neurociencia, la psicología o la filosofía, exploran cómo crear buenos hábitos y tomar decisiones adecuadas para mejorar la calidad de vida. Es especialista en formación de hábitos de larga duración. Su web, JamesClear.com, recibe dos millones de visitas mensuales, y su curso online Habits Academy es seguido por miles de estudiantes. Es conferenciante en universidades de todo el mundo, orador habitual de Fortune 500 y consultor de la NFL, NBA y MLB. Colabora regularmente en medios como Time, Entrepreneur, Business Insider y Lifehacker. Es el autor del superventas Atomic Habits, que ha vendido más de un millón de copias en todo el mundo. Si os interesa, es muy recomendable, lo tenéis en castellano: Hábitos atómicos en Diana que es un sello editorial de Editorial Planeta, S.A. Su trabajo ha aparecido en la revista Entrepreneur, la revista Time, el Wall Street Journal y en CBS This Morning. Como conferenciante ha trabajado con Capital One, Cisco, General Electric, Honda, Intel, LinkedIn, Lululemon, McKinsey & Company, Merrill Lynch y muchos más.
Es difícil llegar a ser el mejor en alguna materia, la que sea; pero nada te impide aplicar tu conocimiento, experiencia o intuición en otras disciplinas para darle un cariz personal y por tanto diferenciado a los demás. Cualquier acción que emprendas puede llevar tu sello personal, tu forma particular de hacer o de alcanzar las metas. Ser diferentes nos hace únicos, aprovechar esa diferencia para conseguir mejores resultados nos hace especiales (que no imprescindibles) en el entorno que nos movamos. “Al combinar tus habilidades, reduces la cantidad de competencia, lo cual hace que sea más fácil destacar” James Clear dixit.
Ser diferente es aportar tu visión, tu punto de vista, tu solución al problema, seguramente puede no ser la respuesta más pedagógica, pero puede ser la más creativa y dar una visión alternativa a la resolución del problema que ayude a enfocarse de otro modo y por tanto a mejorar el resultado. Callar, por miedo entre otras cosas al ridículo, no solo reduce las soluciones también priva a los demás de beneficiarse de otras posibilidades de actuación y de abrir nuevas vías de respuesta. Además, no siempre la solución más idónea es la más fácil de llevar a cabo, aquello de “lo mejor es enemigo de lo bueno”, frase de Voltaire que nos lleva a la falacia del Nirvana[1] podemos pensar que lo mejor siempre es mejor. Luego, poco a poco, cuando chocamos con la vida real y las contradicciones a las que nos enfrentamos, se descubre que lo mejor, entendido como utopía, no existe. Robert Watson-Watt, que desarrolló el radar de alerta temprana en Gran Bretaña para contrarrestar el rápido crecimiento de la Luftwaffe, propuso un «culto a los imperfectos», que declaró: «Dales la tercera mejor opción para seguir adelante; la segunda mejor opción llega demasiado tarde, la mejor nunca llega». Esa es tu ventaja, la posibilidad de ofrecer soluciones diferentes, basadas en tu conocimiento o experiencia que no siendo “lo mejor” pueden ser “buenas” y lo suficientemente atractivas como para poder llevarse a cabo y solventar el problema. Recuerda, no se trata de lo que haces, se trata de cómo lo haces.
MM/AT
