Es posible que todos los dragones que habitan en nuestras vidas no sean más que princesas que sólo están esperando a poder vernos alguna vez bellos y valientes.
Rainer María Rilke
Rainer María Rilke también Rainer María von Rilke) (Praga, Bohemia, en aquellos tiempos Imperio austrohúngaro, diciembre 1875 – Val-Mont, Suiza, diciembre 1926) fue un poeta y novelista austriaco considerado uno de los más importantes en alemán y de la literatura universal. Era hijo de un oficial ferroviario y exsoldado bohemio llamado Josef Rilke; y de Sophie Entz, quien tras el fallecimiento de la hermana mayor vistió a su pequeño hijo de niña hasta que cumplió los cinco años. Rilke se instruyó en Historia del Arte, Filosofía y Literatura en su país y posteriormente en las Universidades de Munich y Berlín. En Berlín, en el año 1894, comenzó su faceta literaria al escribir sus primeros textos firmados como René (así le llamaban en familia) Rilke. Tres años después cambió su nombre de pila por el de Rainer. Rilke no finalizó sus estudios y tras abandonarlos se dedicó a recorrer Europa, llegando a conocer en Rusia a León Tolstoi y en Noruega a Hans Peter Jacobsen.
En el año 1897, establecido en París, conoció y se enamoró de la filósofa Lou Andreas Salomé, examante de Friedrich Nietzsche con quien mantuvo relaciones hasta el año 1900. En 1901 se casó con Clara Westhaff. El matrimonio no duró ya que, tras un año de convivencia y una hija en común, la pareja terminó separándose. A partir de 1905 y hasta 1908, Rilke trabajó como secretario del escultor Auguste Rodin, maestro de su exesposa Clara. . En noviembre de 1912, Rilke realizó un viaje a España, en el que visitó Toledo, Córdoba, Sevilla y permaneció durante más de dos meses en la ciudad malagueña de Ronda. Finalizada la I guerra mundial trasladó su residencia a Suiza. Rilke falleció de leucemia, parece ser que causada tras pincharse con la espina de una rosa de su jardín. Digno final para un poeta.
¿Cómo conseguir que nuestros miedos se conviertan en fortalezas?, ¿cómo convertir a los dragones que menciona Rilke en princesas? se dice que detrás del miedo están nuestras fortalezas… no es siempre así; el miedo es una emoción que como tal debemos aprender a controlar ya que si no lo hacemos puede llevarnos a la debilidad… Sentir miedo es natural (y útil), nos hace prudentes, ahora, si quien dejas que te domine es la debilidad, el miedo te paraliza. Entonces es cuando esos dragones nos gritan en nuestro interior acusándonos de flaqueza, cobardía o debilidad. Tenemos una tendencia innata a juzgarnos olvidando rápidamente nuestros logros y exaltando y recordando constantemente nuestros desaciertos. Somos un manojo de inseguridades. Pero la buena noticia es que podemos cambiar, hacer crecer nuestra autoestima, la que nos hará mejorar la seguridad para afrontar el futuro; no es necesariamente un trabajo difícil, se trata de comprender y conocer la capacidad que tenemos de afrontar nuevos retos. Y afrontar es un verbo muy pensado, afrontar es la actitud de oposición ante un problema, luchando y actuando de acuerdo con sus exigencias… y que, aunque no siempre seremos capaces de superar, tenemos la suficiente valentía para encarar. Pongamos un ejemplo: si ahora tuviese que aprender a conducir un camión, no me sentiría nada seguro al hacerlo, en lo que sí que estaría seguro es en que mi capacidad de aprendizaje – y de trabajo – me llevarán a ser un buen conductor. Es decir, tener la confianza en nuestra capacidad para hacerlo es lo que necesitamos, el resultado ya llegará.
Nadie se siente seguro en todo momento y en todas las situaciones de la vida, siempre habrá un nuevo reto que nos exija volver a trabajar sobre esas inseguridades, la diferencia es creer en nuestras capacidades.
MM/AT
