Puedes cambiar lo que haces, pero no puedes cambiar lo que quieres.
Cillian Murphy
Cillian Murphy (Cork, mayo 1976) es un actor de cine, teatro y televisión irlandés mayormente conocido por dar vida a Thomas Shelby de la serie de televisión inglesa Peaky Blinders y a El Espantapájaros en Batman Begins. Ha participado en varias películas dirigidas por Danny Boyle y Christopher Nolan, dos de los directores británicos con mayor proyección internacional. En 1996 debutó como actor en la película Disco Pigs. En la década de 1990 y a principios de los años 2000 participó en varias producciones cinematográficas británicas e irlandesas, hasta que en 2003 recibió la atención mundial tras su interpretación protagonista en la película apocalíptica “28 Días”.
Los creadores de la serie se basaron en los Peaky Blinders, una banda criminal que existió en la ciudad de Birmingham a mediados del siglo XX y que se caracterizaba porque cosía hojas de afeitar en sus gorras. Peaky Blinders ha logrado el reconocimiento unánime de la crítica especializada desde su estreno y ha sido elogiada por su cuidada ambientación, sus guiones y la actuación de su reparto. El argumento: Una familia de gánsteres irlandeses de origen gitano asentada en Birmingham, justo después de la Primera Guerra Mundial, los Peaky Blinders, dirige un local de apuestas hípicas en la ciudad. Las acciones del ambicioso y peligroso jefe de la banda Tommy Shelby llaman la atención del Inspector jefe Chester Campbell, un detective de la Real Policía Irlandesa proveniente de Belfast en donde ya actuado contra el Ejército Republicano Irlandés (IRA), comunistas, pandillas y delincuentes comunes.
La sentencia es aplicable a cualquier posicionamiento en nuestra vida sea personal o profesional. Desde un punto de vista laboral dedicarse a lo que te gusta “facilita” mucho el estar contento con uno mismo. Pero no siempre es posible, y si no es así, se acaba creando un malestar interior que muchas veces “arrojamos” hacia los demás. Cambiar lo que haces es relativamente sencillo, solo tienes que poner interés, ganas, y acabas consiguiéndolo, es cuestión de disciplina. Cambiar lo que quieres es mucho más complicado, necesitas encontrar los argumentos necesarios para sustituir tu interés hasta ahora enfocado en alguna cosa o proyecto, en otro por lo menos igual de sugestivo o cautivador.
Tener la suerte de conjugar “hacer” y “querer” en el mismo terreno es la definición de pasión – trabajar sobre lo que amas; amar en lo que trabajas – ya decía Confucio, “elige un trabajo que te guste, y no tendrás que ir a trabajar”, porque ese es el resultado de hacer lo que te gusta, que no lo llamas trabajo, “cuanto más quiero hacer una cosa, menos la llamo trabajo”, (Richard Bach). Eso no quiere decir que todas las horas que dediques a tu ocupación vayas a tener que estar disfrutando de la misma manera, seguro que hay momentos para todo y que tienes partes de tu función que te gustaría obviar… bueno, esas son las que haces por dinero que también es importante ( ).
Lo que debemos evitar es que esta premisa anterior sea al revés, es decir, que únicamente estemos en esa posición por el dinero (o recompensa económica) que suponga, todos nos “vendemos” de alguna manera, pero eso no significa que debamos permanecer en un rol donde la motivación sea exclusivamente por el salario porque esa sal nos costará de digerir.
MM/AT
