Sólo es tuyo aquello que has dado, tienes el tiempo justo para darte cuenta y abrir las manos.
Francesc Garriga
Francesc Garriga y Barata (Sabadell, abril 1932 – Sant Cugat del Vallès, febrero 2015) fue un poeta catalán, y tío del también escritor Francesc Prat Garriga (1958-1989). Licenciado en Ciencias Germánicas por la Universidad de Barcelona, vivió en la Amazonía en su juventud, cuando formaba parte de la orden de los franciscanos capuchinos que después dejó. Profesionalmente se dedicó a la enseñanza de las Humanidades, especialmente en el Colegio San Gregorio de Barcelona, donde muchos de los que fueron sus alumnos ahora se declaran discípulos suyos. Ejerció la crítica de arte y dirigió la edición castellana de la cuidadosa revista de arte FMR. También tuvo una destacada participación en programas culturales del Canal 33 de la Televisión de Cataluña -como Avísanos cuando llegue el 2000-, donde mostró el vasto campo de sus intereses.
Su obra poética pasó un largo purgatorio, en parte por su alejamiento de las tendencias de poesía social hegemónicas en los años sesenta que tanto marcaron la línea oficial de la poesía catalana, y también lamentablemente por su marginación geográfica. Hasta que no publicó en Columna y en Proa no empezó a ser paulatinamente reconocido y premiado (Juegos Florales de Barcelona), murió a los 82 años a causa de una enfermedad pulmonar cuando estaba a punto de publicar su decimotercer poemario, Swing. Al día siguiente, los periódicos publicaban la esquela, donde aparecían estos versos inéditos:
“No hemos podido hacer nada
irreverentes, las horas
nos han pasado por encima”.
Decía Juan Mann (creador del movimiento Free Hugs -Abrazos Gratis-), “obtienes en función de lo que das”, podría ser una cita inspiradora de negocio… pero es una cita íntima; es la misma filosofía de Garriga, saber disfrutar de tu entorno, de la familia, de los amigos y compartir con ellos tu visión de la vida. Es lícito querer triunfar profesionalmente, pero si descuidamos el resto de las facetas de nuestra vida la estaremos malgastando. Eddie Cantor (actor, comediante, músico…) decía, “desacelere y disfrute la vida. No sólo se pierde parte del escenario por ir muy rápido; también pierde la noción de para dónde va y por qué”. Así es, si enfocamos nuestra visión (y nuestros esfuerzos) solamente en el trabajo nos estamos perdiendo un parte de la vida, ese escenario del que habla Eddie, que no seremos capaces de recuperar y eso repercutirá también en nuestra vida profesional.
Pero, además, es que ese “dar” tiene un sentido mucho más amplio que no solamente el crematístico, tal como nos dice la definición de Shaktu Gawain, “dar es algo que no tiene nada que ver con el sacrificio, con el sentido del deber o con cualquier idea de espiritualidad, sino con el puro placer de dar, porque es un acto alegre que sólo puede proceder de un lugar pleno de amor”. Siendo así, ¿cómo vamos a negarnos a compartir no nuestros bienes sino nuestro tiempo?, incluso el instituto Dale Carnagie lo tiene incluido en su forma de trabajar y nos lo recomienda así:” usted puede hacer más amigos en dos meses interesándose genuinamente en las otras personas, que en dos años tratando que la gente se interese en usted”.
Para acabar, os adjunto el poema completo de Francesc Garriga, os recomiendo que lo leáis con tranquilidad y pesando cada uno de sus versos.
“Porque has vivido gratis,
Era importante saber que todo
Había sido un préstamo, no un regalo
Y qué deberías devolverlo.
Solo es tuyo aquello que has dado.
Tienes el tiempo justo para
Darte cuenta
Y abrir las manos”.
MM/AT
