La Frase de la semana 71

A medida que comienzas a andar fuera del camino, el camino aparece.

Muhammad Rumi

Yalāl ad-Dīn Muhammad Rūmī, (Balj, Afganistán, septiembre 1207 – Konya, Turquía diciembre 1273) también conocido como «Mavlānā» o «Mevlânâ» que significa «Nuestro Señor», o Mevlevî o Mawlawī «mi Maestro», fue un célebre poeta místico musulmán persa y erudito religioso. También es conocido como Rumí, que significa «originario de la Anatolia romana» ya que la Anatolia era denominada por los turcos selyúcidas como la «tierra de Rum (los romanos)», en referencia al Imperio Romano de Oriente más conocido como Imperio bizantino. Razón por la cual se conmemora cada año el fallecimiento de este ilustre pensador y místico sufí del islam en Konya ciudad de la Anatolia turca.

La importancia de Rumí trasciende lo puramente nacional y étnico. A través de los siglos ha tenido una significativa influencia en la literatura persa, urdú y turca. Sus poemas son diariamente leídos en los países de habla persa como Irán, Afganistán y Tayikistán y han sido ampliamente traducidos a varios idiomas alrededor del mundo. Después de su muerte, sus seguidores fundaron la orden sufí Mevleví, mejor conocidos como los «Derviches Giróvagos», ya que realizan una meditación en movimiento llamada «semá» donde hombres (y actualmente, mujeres) giran sobre sí mismos acompañados por flautas y tambores.

            En cualquier empresa que emprendamos siempre son los primeros pasos aquellos más difíciles de dar, donde surgen más dudas – aunque tengamos el objetivo claro – pues los inconvenientes se ven demasiado altos para poder superarlos, o demasiado lejanos y nos causa pereza el iniciar su desarrollo. También es cierto que, cada pequeño paso que damos no solo nos acerca más a nuestro objetivo si no que nos ayuda a ver con más claridad el camino a seguir. Decía Roberto Benigni, “empezar un nuevo camino asusta, pero a cada paso que damos, nos damos cuenta de cuan peligroso era quedarnos parados”. Menos metafórico que Rumi, Benigni nos advierte de otro problema que implica no iniciar nuestro camino, el hecho de que, estar parados es peor solución que no intentar cambiar nuestra posición. Salir de una situación incómoda siempre será mejor que permanecer en ella, cambiar, aunque solo sea para diferenciar el marco de encuadre, aunque la mejora no se vea al instante, nos dará alternativas de su posible solución, para ello hay que hacer el esfuerzo de salir; Paulo Coelho lo expresa mucho mejor: “no te ahogas al caer a un río, sino al mantenerte sumergido en él”. Y ya no digamos si en vez de pararnos optamos por retroceder… “retroceder ante el peligro da por resultado cierto aumentarlo”, decía Gustave Le Bon, pues no sólo perdemos confianza en nuestra fuerza, esa marcha atrás supone renunciar a parte de nuestros objetivos.

            Mantener la tendencia, aun sabiendo que eso no mejora nuestra situación, nos lleva al conformismo y a la apatía, y es de lo peor que nos puede ocurrir.  Redundando la cita de Muhammad Rumi, Carlos Cortez dice: “se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un paso”, esa es la manera, marcar primero objetivos cercanos, pasos intermedios o acciones conseguibles para ir acercándonos a nuestra cima propuesta.

MM/AT

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