La Frase de la semana 69

Nada es más poderoso que la persistencia.     

Calvin Coolidge    

John Calvin Coolidge Jr. (julio 1872 – enero 1933) fue el trigésimo presidente de los Estados Unidos (desde 1924 a 1929). Era un abogado republicano de Vermont, que comenzó su carrera política en Massachusetts, estado del que fue gobernador. Coolidge era hijo de un político de Vermont; estudió derecho en el Amherst College de Massachusetts y empezó a ejercer como abogado en 1897, para lo cual se estableció en Northampton, Massachusetts. En 1898 fue elegido para un cargo en el municipio y empezó a intervenir en política uniéndose al Partido Republicano. En 1906 fue elegido para el Senado del estado de Massachusetts, donde amplió considerablemente su carrera política, y en el año 1918 ganó la elección para gobernador del estado.

Ganó fama nacional durante su periodo como gobernador cuando se enfrentó a una gran huelga de policías en Boston en septiembre de 1919, para lo cual llamó a la milicia local con el fin de que asumiera roles de seguridad urbana y evitar los saqueos y violencia que ocurrieron en la ciudad durante las primeras 48 horas de la huelga policial. Su negativa a ceder a la presión de los huelguistas y su posterior rechazo a reincorporarlos a la policía tras el fracaso de la huelga, le otorgó popularidad entre los elementos más conservadores del Partido Republicano. En 1924, venció en las elecciones presidenciales a sus rivales, con holgada ventaja. Tras cumplirse el periodo de su mandato en 1928, declinó presentarse de nuevo a la presidencia, pero tampoco ofreció su apoyo a Herbert Hoover, designado candidato del Partido Republicano para esas elecciones. Tras su presidencia, Coolidge se retiró a su propiedad rural en Vermont.

La frase está incluida en un párrafo de uno de sus discursos que dice así: “nada es más poderoso que la persistencia. No lo es el talento; es común encontrar hombres poco exitosos con mucho talento. No lo es la genialidad; genios incomprendidos es casi un proverbio. No lo es la educación; el mundo está lleno de educados fracasados. La persistencia y la determinación son omnipotentes.”  Es otra forma de emplear la filosofía anónima de: Insistir, persistir, resistir y nunca desistir…y que viene de aplicar algo sobre lo que siempre estamos trabajando: Actitud; aunque también apunta de alguna forma a la resiliencia. Aquello de “como el junco que se dobla, pero siempre sigue en pie” (Dúo Dinámico), es decir saber resistir los embates que nos llegan y que intentan desviarnos de nuestro objetivo.

Pero no siempre esta constancia es sinónimo de lograr los propósitos, tenemos que ser capaces de valorar si ese esfuerzo que se nos obliga a hacer es razonable y acorde al fin a conseguir, porque no se es menos valiente o capaz por saber retirarse a tiempo, ya he comentado en alguna ocasión la necesidad de tener un plan B, una alternativa que, rodeando ese obstáculo (insalvable) nos siga llevando a nuestro objetivo.

Volviendo al origen de la frase de Coolidge, si desarrollar las competencias que creo imprescindibles para triunfar tanto profesional como personalmente son: actitud, esfuerzo, pasión, práctica y diversión, me atrevo ahora a modificar los valores básicos que Walt Disney decía se necesitan para llevar a cabo nuestros propósitos; para él eran: soñar, creer, atreverse y hacer. Pues bien, yo las modificaría a: soñar, creer, atreverse, perseverar y lograr. Pues soñar es imaginar realizar lo imposible, creer es considerarlo probable, atreverse es tomar la decisión de hacerlo, iniciar el camino, perseverar es mantener la confianza ante las adversidades y lograr, pues eso, conseguir, alcanzar aquello que nos hemos propuesto; todos son imprescindibles y deben seguir el orden para la consecución de nuestros objetivos.

MM/AT

                                                                                                               

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