Es más importante comprender a las personas que perdonarlas.
Donna Leon
Donna Leon (New Jersey, septiembre 1943) es una escritora norteamericana. Está considerada una de las grandes damas de la novela criminal actual. Su carrera profesional se ha desarrollado en múltiples ciudades ejerciendo distintos trabajos, entre ellas Roma —como guía turística—, Londres —como redactora de textos publicitarios—, Irán, China y Arabia Saudita —como profesora. Afincada en la ciudad de Venecia desde el año 1981, es allí donde ha situado el escenario para su serie de novelas protagonizadas por el comisario Brunetti, en las que la ciudad acaba por convertirse siempre en uno más de los personajes. Gran apasionada de la ópera y la música barroca, Leon participa en una compañía de aficionados. Este gran interés por la música se ve reflejado en varias de sus novelas.
Sus libros han sido publicados en treinta y cinco países y se han convertido en un éxito de ventas en toda Europa y Estados Unidos. Curiosamente, Leon no quiere que sus obras se traduzcan al italiano y prefiere que en su barrio veneciano la sigan tratando como a una vecina más. De gran éxito en Alemania, allí se ha producido una serie de televisión basada en sus personajes. Entre los premios que ha recibido la autora destacan el CWA, el Silver Dagger o el Carvalho.
Vayamos a las definiciones, perdonar: “disculpar a otro por una acción considerada como ofensa, renunciando eventualmente a vengarse, o reclamar un justo castigo o restitución, optando por no tener en cuenta la ofensa en el futuro, de modo que las relaciones entre ofensor perdonado y ofendido perdonante no queden más o menos afectadas”; comprender: “percibir y tener una idea clara de lo que se dice, se hace o sucede o descubrir el sentido profundo de algo”. ¿qué es más fácil? no es que el hecho de perdonar, aún influidos por nuestra cultura cristiana, sea sencillo; pero es más rápido y requiere menor esfuerzo que comprender. Perdonar sin comprender nos limita a no emprender acciones de venganza, comprender puede ayudarnos a perdonar, pero también a mejorar nuestro conocimiento de las situaciones y por tanto a evitar que pueda producirse de nuevo.
Comprender conlleva empatía, como dice el proverbio sioux: “antes de juzgar a una persona camina tres lunas con sus mocasines”, también comprender es ser capaz de DEMOSTRAR que has entendido el mensaje y las emociones de la otra persona y por tanto sentir sus reacciones, así es mucho más fácil cumplir la segunda parte de la sentencia de Donna Leon, perdonar. Hoy en día, en una sociedad como la nuestra super conectada, sigue siendo igual (o más) difícil poder empatizar con los demás.
Otro punto a tener en cuenta: la empatía – comprender – no trata de entender al otro para nuestro beneficio – perdonar- y así sosegar nuestra alma, sino de entenderlo para el suyo y así recuperar el interés por sus problemas; literalmente debemos abandonar el egoísmo que puede llegar a permitirnos el perdón, pero sin involucrarnos en su situación personal. Escribía Walt Whitman, “No pregunto a la persona herida cómo se siente. Yo mismo me convierto en la persona herida”; es la única solución, convertirnos, en parte, en el otro para sopesar todas las situaciones que está viviendo.
Una última reflexión más íntima, visto lo que está ocurriendo en estos últimos días en nuestras ciudades con la crisis del coronavirus y gente entrando en pánico arrasando supermercados por un trastorno más o menos grave en nuestra acomodada sociedad, puede que a muchos les ayude a pensar dos veces y de forma más amable todo lo que está ocurriendo en las fronteras de Turquía y Grecia con gente exponiendo su vida huyendo de problemas infinitamente más graves como la guerra, la muerte y la miseria…
MM/AT
