La Frase de la semana 33

Cuando haces las paces con la autoridad, te conviertes en la autoridad.

Jim Morrison

James Douglas “Jim” Morrison (Florida, diciembre 1943 – París, julio 1971) hijo de un oficial de la Marina, fue compositor, cantante y vocalista de la banda de rock The Doors. Devorador de literatura y poesía, desde temprana manifestó interés por las obras de autores franceses y anglosajones como: Gérard de Nerval, Arthur Rimbaud, Charles Baudelaire y William Blake. En 1965, tras graduarse de la Universidad, Morrison conoció a Ray Manzarek, músico influenciado por el blues de Chicago y le mostró un par de poesías que podían ser musicalizadas. Manzarek pidió que le cantara y entonó los primeros versos de Moonlight Drive. Este encuentro se enriqueció con la llegada de dos músicos procedentes de The Psychodelic Rangers: Jhon Densmore (en la batería) y Robby Krieger (en la guitarra). Los cuatro se entendieron tan bien que debutaron ese mismo año con el nombre de The Doors[1].

Morrison consumía peyote, marihuana y LSD. Pese a la caótica forma de ver el mundo de Morrison, la historia de The Doors se enriquecía sin descanso. En el poema “The celebration of the Lizard King”, Morrison volcó en la figura del Rey Lagarto la mayoría de sus obsesiones y en 1971 The Doors llega a la cúspide de su creatividad con L.A. Woman. En sus letras, Morrison mostró el reverso de esa soleada California de postal que patentaron los Beach Boys, donde además de surferos, descapotables y rubias en bikini, fuera del encuadre también habitaban mendigos, falsos profetas, proxenetas, narcotraficantes y violadores. Su tumba, en Paris, es frecuentada como un lugar santo donde recibe el homenaje y recuerdo de sus incondicionales cuya tradición más conocida es la de tomar parte de un trago y echar el resto en la tierra para él. Otra de sus frases podría servir tranquilamente como su epitafio: “La muerte hace ángeles de todos nosotros y nos da alas donde antes teníamos sólo hombros… suaves como garras de cuervo”.

            El conformismo no fue uno de los dilemas con los que vivió su vida Jim Morrison, aunque estoy seguro de que la cita él la pensó para aplicarla en su forma literal, (cosa que también comparto hay que ser un poco ácrata en la vida para cuestionar los argumentos de la jerarquía), hay que seguir luchando. Hay que pensar creativamente, aquello de «fuera de la caja» (como traducción del inglés thinking outside the box / out of the box) y buscar soluciones o perspectivas nuevas para tratar los viejos problemas, Thinking outside the box, nos retaba (años 70 – 80… ¡qué mayor soy!) a resolver el juego de los “nueve puntos” que requería la necesidad de aplicar pensamiento lateral con esa metáfora de pensar “diferente”. Pues bien, de esa misma manera debemos cuestionar no sólo la autoridad sino todos aquellos actos que realizamos con el fin de conseguir un resultado satisfactorio y, como no, mejor que el de los demás.

No se trata de hacer las paces, de acomodarte, se trata de seguir, de buscar un nuevo camino, Steve Jobs lo transmitía así: “¿Por qué unirse al ejército cuando puedes ser un pirata?”. Hablando de Steve Jobs, aquí transcribo parte de una de sus charlas que por su contenido encaja perfectamente con el pensamiento de Morrison: “Este es un homenaje a los locos. A los inadaptados. A los rebeldes. A los alborotadores. A las fichas redondas en los huecos cuadrados. A los que ven las cosas de forma diferente. A ellos no les gustan las reglas, y no sienten ningún respeto por el statu quo. Puedes citarlos, discrepar de ellos, glorificarlos o vilipendiarlos. Casi lo único que no puedes hacer es ignorarlos. Porque ellos cambian las cosas. Son los que hacen avanzar al género humano. Y aunque algunos los vean como a locos, nosotros vemos su genio. Porque las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo son quienes lo cambian”.

MM/AT

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