La Frase de la semana 26

No se muy bien lo que me espera, pero de cualquier modo iré hacia eso riendo.

Oficial Stubbs – Moby Dick – Herman Melville

Herman Melville (Nueva York, agosto 1819 – id., septiembre 1891) Novelista estadounidense. A los once años se trasladó con su familia a Albany, donde estudió hasta que, dos años después, tras la quiebra de la empresa familiar, tuvo que ponerse a trabajar. La dificultad para encontrar un empleo estable le llevó, en 1841, a enrolarse en un ballenero. Fruto de sus experiencias en alta mar fueron Typee y Omoo, escritas a su regreso a Estados Unidos en 1844. En 1847 contrajo matrimonio, y dos años después publicó Mardi. Dado que había sido etiquetado de autor de novelas de viajes y aventuras, el simbolismo de esta obra desconcertó a crítica y público, que la rechazaron. En 1849 apareció Redburn y un año después La guerrera blanca, en la que arremetía ferozmente contra la rigidez de la marina estadounidense. Con estas obras recuperó el favor del público, pero se advertía ya la creciente complejidad que iba a caracterizar sus obras posteriores, influidas por el simbolismo de Nathaniel Hawthorne (el de La letra escarlata)

En 1850 publicó Moby Dick, en principio obra también rechazada. Esta novela, considerada una de las grandes obras de la literatura universal, escondía una gran metáfora del mundo y la naturaleza humana: la incesante búsqueda del absoluto que siempre se escapa y la coexistencia del bien y del mal en el hombre, y ello tras un argumento aparentemente simple: la obsesión del capitán Ahab por matar a Moby Dick, la ballena blanca. La obra de Melville se tiene como una de las cimas de la corriente romántica estadounidense.

Stubbs, el personaje que dice la frase en la novela Moby Dick, es el segundo oficial del Pequod y siempre parece tener una pipa en la boca y una sonrisa en la cara. «De buen humor, fácil y descuidado, presidió su barco ballenero como si el encuentro más mortal no fuera más que una cena, y su tripulación, los comensales invitados» (Moby-Dick, Capítulo 27). Aunque no es un hombre educado durante la caza de ballenas mantiene un patrón imaginativo y sus comentarios van desde los de un simplón optimista hasta un ejemplo de sabiduría filosófica. En definitiva, un buen elemento para estar en el Pequod y casi tan raro como el propio capitán Ahab. También, y con los pocos datos de que se dispone en la novela, yo diría que un buen jefe.

Decía Amy Tan (El club de la buena estrella), “el humor es algo maravilloso en la vida. Con humor todo se afrenta mejor”, soy un firme defensor de esa práctica, sonreír, reír, nos hace más fuertes ante los demás y ante nosotros mismos, afrontar los desafíos con ese punto de optimismo y de alegría los hace más llevaderos y es una gran forma de presentarnos ante los demás. Dice un proverbio escocés: “the smile costs less than electricity and gives more light“, algo así como, “la sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz”, y también W. Shakespeare trata sobre el tema: “es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada”, porque una sonrisa es la tarjeta de visita que dejas en primera instancia allá donde vas, es la primera imagen que ven de ti, es en definitiva tu carta de presentación; por tanto, que mejor que ir sonriendo hacia nuestro destino para que todos vean nuestro optimismo y porque no, valor.

Por último, recuerdo una cita anónima que también nos alaba la capacidad de sonreír, dice: “una sonrisa es la segunda mejor cosa que puedes hacer con tus labios”, bien sin olvidar la primera, que es imprescindible seguir “practicando”, ésta segunda es más fácil que puedas ponerla en práctica con todo el mundo. 

MM/AT

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.