A veces sucede así en la vida. Cuando son los caballos los que han trabajado, es el cochero el que recibe la propina.
Daphné du Maurirer.
Dphné du Maurirer (Londres, mayo 1907 – París, abril 1989) Novelista y dramaturga inglesa. Su abuelo fue un personaje literario muy conocido y su padre actor de teatro, lo que ayudó a su formación intelectual. Los argumentos de sus novelas, obsesivos y ambiguos, generan una progresiva atmósfera de terror, que le valieron reputación internacional.
En Rebeca, una obra romántica y de misterio influida por Jane Eyre, de Charlotte Brontë, el ambiente recuerda las novelas góticas y su trama se sustenta en el recuerdo de la primera esposa muerta, Rebeca, que es utilizado perversamente por una ama de llaves para hacer infeliz a la segunda esposa. La novela ha sido clasificada a veces como romántica, aunque para la mayoría de los críticos sobresale como pieza maestra en el género del suspense. El éxito de Rebeca se vio agrandado cuando, en 1940, fue llevada al cine por Alfred Hitchcock, que la convirtió en una de las más emblemáticas películas de intriga de los años cuarenta. La obra de Daphne du Maurier, fue muy admirada por el director, que llevó varias de sus tramas al cine, entre ellas la famosa Los pájaros. Algunas de las narraciones de la autora que también alcanzaron notable popularidad son Mi prima Raquel y La casa de la playa.
Dejando el lado más lóbrego de las obras de Daphné du Maurier, (dado que sus novelas rara vez tienen un final feliz), el acierto de la frase para trasladarla a la vida profesional e incluso a la personal es indiscutible… el sentido metafórico de la frase es realmente inigualable, estoy convencido que acertó plenamente al transcribir un sentimiento de frustración tan certero, ¿quién no ha sentido alguna vez que sus méritos o logros se los llevaba otra persona, normalmente un/una superior?, un asunto bien gestionado, un cliente conseguido, una cantidad recuperada, existen cientos de ejemplos a mí se me ocurren algunos más, y seguro que cada uno de nosotros tiene alguno para exponer que hace realidad la cita de Daphné.
Comentaba al principio, la del desengaño cuando vivimos esa situación de ver como nuestros méritos se “reparten” en otras esferas y a otras personas, ¿debe ser eso motivo de abandono? De ninguna manera, desistir, es dar la razón a aquellos que se estaban aprovechando de nosotros, la actitud para afrontar esta situación debe ser la misma con la que nos enfrentamos a nuestros objetivos, hay un desgaste mayor, indiscutiblemente, pero no hay que abandonar; hay que centrar los esfuerzos en seguir adelante y buscar alternativas para que el reconocimiento de esas acciones llegue a nosotros, es un esfuerzo mayor pero cuando lo conseguimos, la satisfacción de alcanzarlo y de verse reconocido también es mayor.
MM/AT
