La Frase de la semana 14

No hay tiempo para lo que no se desea hacer. Para lo que se desea verdaderamente hay siempre tiempo, se está siempre a tiempo, no se es demasiado viejo.

Alejandra Pizarnik

Alejandra Pizarnik, (Buenos Aires, abril 1939 – septiembre 1972) Poetisa argentina, nació en el seno de una familia de inmigrantes rusos que perdió su apellido original, Pozharnik, al instalarse en Argentina. Después de cursar estudios de filosofía y periodismo que no terminó, Pizarnik comenzó su formación artística de la mano del pintor surrealista Batlle Planas. Su obra, que se inscribe en la corriente neosurrealista, manifiesta un espíritu de rebeldía que linda con el autoaniquilamiento. Entre sus títulos más destacados figuran La tierra más ajena, Árbol de Diana y Extracción de la piedra de locura.

Entre 1960 y 1964 vivió en París, durante esos años en Francia comenzó su amistad con el escritor Julio Cortázar y con el poeta mexicano Octavio Paz, que escribió el prólogo de su libro de poemas Árbol de Diana. De regreso a Argentina publicó algunas de sus obras más destacadas; su valía se vio reconocida con la concesión de las prestigiosas becas Guggenheim y Fullbright (1971), que sin embargo no llegó a completar. Los últimos años de su vida estuvieron marcados por serias crisis depresivas que la llevaron a intentar suicidarse en varias ocasiones. Pasó sus últimos meses internada en un centro psiquiátrico bonaerense; el 25 de septiembre de 1972, en el transcurso de un fin de semana de permiso que pasó en su casa, terminó con su vida con una sobredosis de secobarbital (seconal). Tenía 36 años.

            Si hay algo que verdaderamente queremos llevar a cabo, encontraremos el tiempo, los recursos y, sobre todo, las ganas, para hacerlo. Si estamos posponiendo la realización de alguna acción que creíamos indispensable en nuestra vida, tendremos que preguntarnos si realmente estamos tan deseosos de hacerla. ¿porqué no estamos haciendo todo lo posible para que se cumpla?, ¿nos estamos engañando buscando excusas o argumentos para no llevarla a cabo? si realmente queremos acabar (o iniciar) ese objetivo propuesto debemos desterrar los condicionales, “debería”, “tendría” y marcar fechas -plausibles- de realización, es la única manera de iniciar cualquier proyecto… siempre que queramos hacerlo.

            Tenemos que mantener algún objetivo personal (¿deseo?) por cumplir, aparte de vivir cada día aprovechando el máximo posible tenemos que asegurarnos que nos dirigimos a nuestros sueños, decía Nikos Kazantzakis en Zorba el griego: “vale la pena vivir cada día como si fuésemos a morir mañana… ¿o más bien vale vivir como si nunca fuésemos a morir?”, no debería ser contrario uno con lo otro, disfrutar y gozar de nuestra existencia en todo momento, sin importar cuando vamos a morir. La viñeta de Carlitos y Snoppy de Charles M. Schulz que os adjunto resume todo esto.

MM/AT

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