La Frase de la semana 11

Atreveos: el progreso solamente se logra así.

Víctor Hugo

Víctor Hugo (Besançon, febrero 1802 – París, mayo 1885) Poeta, dramaturgo y novelista francés considerado el máximo exponente del Romanticismo en su país. La infancia de Víctor Hugo transcurrió en Besançon, salvo dos años (1811-1812) en que residió con su familia en Madrid, donde su padre había sido nombrado comandante general. Ingresó en la Academia Francesa (1841), pero, desanimado por el rotundo fracaso de Los burgraves, la muerte de su hija Leopoldine, acaecida mientras estaba de viaje y sumada al desengaño por la traición de su esposa con su amigo Sainte-Beuve, lo sumieron en una honda crisis (1843). Víctor Hugo fue nombrado par de Francia en 1845. Pese a presentarse a las elecciones de 1848 en apoyo de la candidatura de Napoleón III Bonaparte, sus discursos sobre la miseria, los asuntos de Roma y la ley Falloux anticiparon su ruptura con el Partido Conservador.

            Denunció las ambiciones dictatoriales de Napoleón III y, tras el golpe de Estado, huyó a Bélgica y después a Inglaterra. Si bien es cierto que no publicó ninguna obra entre 1843 y 1851, concibió su novela Los miserables que se publicó en 1862 y compuso numerosos poemas que aparecieron posteriormente. Tras la caída de Napoleón III (1870), Víctor Hugo fue elegido de nuevo diputado y en 1876 obtuvo el escaño de senador de París. A su muerte, el gobierno francés decretó un día de luto nacional y sus restos fueron trasladados al Panteón.

            Fuera de las cinco capacidades que considero fundamentales para llevar a cabo cualquier actividad tanto personal como profesional – actitud, esfuerzo, pasión, práctica y diversión – tenemos algunas subyacentes como es el caso de la que, sin decir el nombre, nos cita Víctor Hugo: coraje. ¿qué es coraje? Es el esfuerzo (¡competencia principal¡) del estado anímico para enfrentar adversidades (¡actitud¡), dificultades y/o problemas, es decir, valor. El mismo Víctor Hugo a ese valor le da la importancia de conquistar el futuro, “el futuro tiene muchos nombres, para los débiles es lo inalcanzable, para los valientes es la oportunidad”, y es que el progreso siempre implica riesgo, sea económico, social o de cualquier otra índole, pero la recompensa, hacer realidad esos sueños, también es siempre importante.             Decía Ayn Rand, (Alisa Zinóvievna Rosenbaum) escritora rusa de origen judío, “quien lucha por el futuro ya lo vive en el presente”, ella, que fue una auténtica luchadora, vivió la Revolución de Febrero y la Revolución Bolchevique, tenía claro cuál es la fórmula del progreso, convicción y valor. Convicción para llevar las cosas hacia adelante (actitud) y valor, la fuerza, la firmeza de los actos que debemos hacer para seguir creciendo, para alcanzar nuestros propósitos. No sé si así alcanzaremos el progreso (en general) pero seguro que alcanzamos nuestras metas.

            Por último, una frase anónima que clarifica la forma en que tenemos que progresar: “siempre hay que tratar de ser el mejor, pero nunca creerse el mejor”, es una pequeña diferencia que nos tiene que ayudar a mantener los pies en el suelo, a ser lo suficientemente humildes para así, si caemos, tener siempre fuerzas para levantarnos de nuevo.

MM/AT

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