El riesgo de una decisión incorrecta es preferible al error de la indecisión.
Maimónides
Moisés ben Maimon «Moisés, hijo de Maimon», (Córdoba, marzo 1135 – El Cairo, diciembre 1204), conocido en árabe como Abu-Imran Mussa ibn Ubayd-Al•lah Maymun al-Qurtubí, también llamado Moisès Maimònides o Rambam (acrònimo de sus iniciales en hebreo), dirigente de la comunidad judía del Cairo y médico personal de Saladino, fue el rabino y teólogo judío más célebre de la edad media. Tuvo una enorme importancia en el pensamiento medieval como filósofo, religioso y médico. De Maimónides se dijo: «desde Moisés hasta Moisés, no hubo ningún otro como Moisés”.
Conquistada Córdoba en 1148 por los almohades, impusieron las leyes del islam tanto a cristianos como a judíos por lo que la familia de Maimónides se exilió. Errantes durante años, se radican en Egipto donde llegó a ser rabino principal de El Cairo y médico de Saladino I, sultán de Egipto y Siria. Su gran obra en el campo de la legislación judía es el Mshneh Torah, desarrollada en 14 libros, escrita en hebreo y también los Trece artículos de fe. Está considerado como el filósofo judío más importante de la Edad Media. Su obra tuvo una gran influencia en filósofos cristianos como Santo Tomás de Aquino.
En palabras de otro clásico: “Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar”, (Hipatia de Alejandría), no hay peor decisión que no tomar decisiones. Puede ser que el asunto sea complejo, una decisión difícil, que pueda afectar de forma importante a nuestro entorno o a nosotros mismos, pero busca la salida, porque cuando nos decimos a nosotros mismos que es complicado nos estamos buscando excusas para no realizarlo o indicando que no tenemos suficiente fuerza para llevarlo a cabo y “Si realmente quieres hacer algo, encontrarás una manera. Si no, encontrarás una excusa”. (Jim Rohn).
La mayor parte de frases en este sentido nos revelan que el no hacer nada es la peor solución, para J. Bucay: “No tomar una decisión es peor que equivocarse”, para B. Franklin: “La peor decisión es la indecisión”, todas en la misma línea, incluso en alguna película también mencionan el tema, “si tú no eliges una opción la opción te elige a ti”, en Gosth Ryder. Por tanto, hay que arriesgarse: “Arriesgarse es perder el equilibrio momentáneamente. No arriesgarse es perderse a uno mismo”. (S. Kierkegaard), aunque tomar la decisión correcta no implique siempre tomar la decisión acertada, pero en cualquier caso siempre será mejor que no hacer nada. “Podemos tratar de evitar tomar decisiones y no hacer nada, pero incluso eso es una decisión”. (Gary Collins), y como ya he dicho no hacer nada siempre es una mala decisión.
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